sábado, 1 de julio de 2006

quizás... de vuelta


Necesito escribir como agua en verano.

Quizás ya va siendo hora de aceptar lo que me gusta de verdad y no “decidir”.
Tengo los bolsillos llenos de recuerdos y el bolso de ayer cargado de palabras que no saben qué decir.
Que no pueden entregarse sin saber antes cómo ser pronunciadas.
Un oasis de tierra en medio del océano. Situado en pleno Quattrocento.
El Quattocento de mi vida, o eso quiero creer.

No dejo de repetirme lo que alguna vez leí o, quizás, me dijeron,

Que el primer caso es creer.
Hoy creo muchas cosas y vuelvo a llamar a mi nube de aquellos años. No quiero la misma, quiero una transformada. Pero la quiero.

No prometo no volver a subestimar el poder de lo ajeno.
Tampoco el poder del eyeliner.


cuelgo