miércoles, 4 de abril de 2007

miércoles tarde. demasiado tarde

Salí de aquel bar y no miraba hacia ningún lado. Sólo intentaba recordar en qué momento seis se convirtieron en siete y descubrir que mi sentido especial femenino para situaciones sexualmente comprometidas, definitivamente, se había atrofiado por completo.
Aquí ya huele demasiado a mí, el aire está demasiado viciado de apuntes, de lirios, de datos, Kundera, sándalo y Bessie Smith. Es hora de abrir las ventanas y ventilar.

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