domingo, 27 de mayo de 2007

en el Manuela

Mientras ultimaba los últimos gramos de espuma de mi batido de chocolate hablábamos sobre hechos y poética. De que no importa realmente qué haces si no cómo lo haces y cuánto pones de ti en ello para sentirte parte de esa realidad concreta. Para sentirte bien. Del poder gigante y sobrecogedor que tenemos en nuestras manos para sentir poética y sensibilidad extrema tanto pintado un muro, como proyectando una cafetería o fregando los platos.

Por cierto, para justificar mis ausencias, hablaré de exámenes y resultados. He suspendido todo. Al menos, en un 98% de seguridad. Parecía que todo había terminado pero mañana comienza de nuevo. Una más ocupando una silla en las bibliotecas de la comunidad éstos días...

2 comentarios:

  1. Qué bonita conversación... si ese batido lo disfrutas por la mañana no me quiero ni imaginar lo que tiene que ser hablar contigo por la noche.

    Mucha suerte en tus ausencias.

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  2. Vaya... siento q no hayan sido exitosos los examenes. Solo te queda pues concienciarte para acabar con ellos en cuanto puedas.

    Un abrazo y animo.

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cuando sabes que no tienes nada que perder
el universo conspira porque alcances tus objetivos