martes, 26 de junio de 2007

elogio del erotismo

Lo que me gusta de conocer todo y no saber de nada es la cantidad de oportunidades que tengo para sorprenderme.
Ayer, por alguna estación de la línea 10 de metro me decidí a abrir el libro que, previsoramente, había metido en el bolso. Tenía más que buenas referencias de la persona que me lo había regalado –por cierto, me encantan los libros y me encanta que me regalen libros- pero aún no había encontrado el momento de abrirlo.
Desde hace sólo unas horas Los cuadernos de don Rigoberto se ha convertido en mi compañero inseparable de días y noches aún salvando las distancias que puedan generar exámenes y demás compromisos.

Mario ha conseguido emocionarme con tres páginas.

Próxima parada: Tribunal.
Y ahí iba yo, con Vargas Llosa bajo el brazo y una sonrisa de oreja a oreja. Me parece que don Rigoberto me va a aportar toda la sensualidad y literatura que le faltará a mi verano.

Para mis intrépidos y hedonistas lectores, algunas referencias aquí, aquí o aquí. Aunque yo iría directamente a por él a la biblioteca...

6 comentarios:

  1. Ay chica de rojo
    cada vez me pareces más interesante
    Besos

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  2. ¿Toda la sensualidad y literatura de este verano?, si ya saltaste tres veces sobre la hoguera no creo que pase nada si pruebas a saltar sobre otras... cosas. ¿Qué podría pasar? ¿que te subieran los colores?, ¿un toque más de rojo?, ¿un completo estudio sociológico y/o antropológico?... ¿que elogiaran tu erotismo?

    p.d. Gracias por la reseña, no tengo el gusto de conocer a don Rigoberto. Seguro que será un placer :)

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  3. Krezpop;

    El mayor mal que afecta al ser humano en éste siglo es el miedo. Lanza en mano, me dispongo a luchar contra él y a saltar todas las hogueras que se me crucen por delante.
    ¿qué podría pasar?
    ¿que sonriera cada noche?
    ¿que hiciéramos sonreir al de al lado?
    ¿que rompiéramos un poco con la melancolía, la desfachatrez, la inapetencia, la indiferencia, la violencia y la injusticia? ¿que me diera una hostia enorme contra todo ésto?
    Seguro que esa hostia sabría tan bien...

    p.d: gracias por tu comentario

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  4. Me sumo a la lucha, creo que deberíamos montar un club de saltadores de hogueras aunque pertenecer al mismo no sea garantía para evitar estamparse luego contra el primer muro que tengamos a tiro... mmm... más bien el inicio de cómo comenzar a volar, y si todo va bien... y descubro una cosa más sobre ti reflejada en algún post, tal vez una propuesta para comenzar un juego :D

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  5. joish.
    yo me leí los cuadernos de don Rigoberto a los 17...y aquello fue una gozada...claro que mi novio de aquel entonces se horrorizó de que leyera novela erótica
    en fin
    es de lectura obligatoria, a mi me lo recomendó mi mami.
    :p

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  6. A los 17, Celia!?

    Qué error no haberlo descubierto antes, por mi parte...

    y qué maravilla de madre tienes. Cuídala

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