sábado, 8 de diciembre de 2007

a mad tea- party

Nací en la periferia de Wonderland una mañana soleada de enero. Fui hija única.

Tras una vida llena de comodidades y sobreprotección maternal, vi la oportunidad de marchar de la madriguera con una herencia que me llegó de una tía-abuela-lejana-conejil.
Se trataba de una casa enorme en el centro de Wonderland. La única condición era que tenía que cultivar mantequilla en gran huerto que poseía la casa de por vida.

Decidí que con una casa así sería correcto vestir más elegante, así que me compré un chaleco y fui a visitar al Sombrerero de Wonderland para que me confeccionara un sombrero. Creció una fuerte y ciega amistad autoalimentada por mi necesidad de protección y los deseos de dominio y narcisismo del Sombrerero.

Meses de intentos y fracasos por lograr el cultivo de la mantequilla, una infancia marcada por la sobreprotección y las relaciones interpersonales-dependencio-afectivas con el Sombrerero me llevaron a desarrollar un arraigado trastorno bipolar.

Allá por marzo, el Sombrerero me invitó a un gran concierto ofrecido por la Reina de Corazones en el que participaba con el fin de animarme, ya que había dejado de salir de casa por no ver el huerto. Entonces sucedió todo, el Tiempo se enfadó con sombrerero y conmigo y desde aquel momento estamos siempre en la hora del té.

1 comentario:

  1. hoy he soñado que era posible cultivar mantequilla en un huerto...

    como las patatas

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cuando sabes que no tienes nada que perder
el universo conspira porque alcances tus objetivos