jueves, 31 de mayo de 2007

Buscando en mi montón de recuerdos de Edimburgo del año pasado encontré ésto:

The Bad girl (dissolving reality). Julie Nord

lunes, 28 de mayo de 2007

Solo tengo un poco de asco y unas cuantas gotas de repulsión para compartir hoy.
A los pocos minutos de levantarme y saltar al ordenador y conocer los resultados de las elecciones en mi municipio, me he descubierto llorando por la mediocridad humana. No voy a hablar de los resultados de Madrid porque de allí sólo soy visitante y aquí es donde duermo.

Considerada apolítica desde que entendí lo que era la política, desde algún lugar muy profundo de mi ser- o de alguna otra vida, vete tú a saber- han salido remolinos de rabia y escupitajos contra la ineptitud de mis vecinos.

No bastan ocho años de desastre e inmundicia, de destrozos, de talas, de obras inacabadas, de presupuestos perdidos, de gestión inmobiliaria de cochambre. No. Porque desde los chalets con jardín y piscina no se ven los no-parques ni la falta de infraestructuras ni de equipamientos públicos. Porque desde el coche no se ve el pésimo servicio de transporte público, porque desde el SEK no se lleva a divisar el único instituto del municipio.
“Votaremos a los de siempre, los de toda la vida. Si todo va genial”

No seré tan ingenua de decir que esperaba otro resultado. Pero no un 50%...

domingo, 27 de mayo de 2007

en el Manuela

Mientras ultimaba los últimos gramos de espuma de mi batido de chocolate hablábamos sobre hechos y poética. De que no importa realmente qué haces si no cómo lo haces y cuánto pones de ti en ello para sentirte parte de esa realidad concreta. Para sentirte bien. Del poder gigante y sobrecogedor que tenemos en nuestras manos para sentir poética y sensibilidad extrema tanto pintado un muro, como proyectando una cafetería o fregando los platos.

Por cierto, para justificar mis ausencias, hablaré de exámenes y resultados. He suspendido todo. Al menos, en un 98% de seguridad. Parecía que todo había terminado pero mañana comienza de nuevo. Una más ocupando una silla en las bibliotecas de la comunidad éstos días...

martes, 22 de mayo de 2007

Me comentaba que lo debería haber hecho yo, bajo todos esos eufemismos de señorita de la alta burguesía de Barcelona del s. XIX pero a punto de estallar.
Hoy por todos lados o hay muchas gente o no hay nadie, o te ahogas y sufres agorafobia, pero nunca están los que quieres que estén.

sábado, 19 de mayo de 2007


Nicole Kidman interpretando a Diane Arbus. ¿se puede pedir más? FUR

martes, 15 de mayo de 2007

Mientras la tarde ocupa sus horas con cientos de cliclicliclics, describiendo y borrando líneas de autoCad, suena como banda sonora “eres la persona a la que más he querido en mi vida, sin embargo voy a follarte –que no es lo mismo que follar contigo- y al cabo de un mes si me parece te diré, muy amablemente y con mucha retórica eso sí, que te vayas a tomar por culo” una y otra vez.

lunes, 14 de mayo de 2007



Suena el despertador. Cada mañana me levanto con ganas de tener ganas de vestirme, como hace tres años. Se que cuando tengo ganas de vestirme por la mañana será un buen día, un día en que haré lo que quiero hacer y estaré perfectamente receptiva a todas las señales de los nuevos retos e ideas que mi destino me tiene preparados. Y suena tan asquerosamente apestosa ésta frase que ni me apetece ir hacia atrás para borrarla.

Hoy ha sido otro de esos días en los que no me apetecía vestirme. Mi armario rebosa de ropa y desde hace dos años utilizo los dos pantalones -en ocasiones tres-, las 5 mismas camisetas y las mismas 4 chaquetas. Cada día que se introduce alguna variable en éste formidable elenco textil, se que algo va a ocurrir.

domingo, 13 de mayo de 2007



Y me comentan que mis últimas hazañas, que nadie dudaría en llamar de humillación, son un acto de valentía. Que qué huevos expresar sentimientos tan desgarradores ante alguien, de llorar delante de otras personas. Que mostrar la propia debilidad es algo valiente.
Y yo... que aún no lo veo tan claro

"Si las burbujas en las que vivimos encerrados se convirtieran en cristal, montar en metro sería como participar en un brindis multitudinario y echar un polvo sería como lanzarse de cabeza contra una cristalera"

viernes, 11 de mayo de 2007

Supongamos que deba aceptar que he perdido

Hace no muchos días, en algún lugar de Madrid, quizás algo inverosímil, experimentaba los límites de la vergüenza y el ridículo. Lo peor, y lo mejor, es que he tenido que llegar hasta el final para que se me quitaran las ganas de seguir chupándote el culo para toda la eternidad.

He probado hacer de “la amiga comprensiva”, de la lagarta facilona, he probado mis escotes más sugerentes y faldas (incluso vestidos), la mirada de seducción patentada, los polvos por despecho adornándolos con vino y jazz, conversaciones apasionadas sobre cine, me he hecho la estrecha, he utilizado mi pintalabios bourjois infalible y nada NADA ha surtido efecto.
Ahora sí puedo decir que he perdido la batalla.

sábado, 5 de mayo de 2007

ruido


Lo único que deseaba era no pasar de puntillas por tu lado. No importaba si después volvería sola a casa o acabáramos bañados en nuestro sudor.
Aún así, creo que debería haber hecho más ruido.
Como dice Sabina, son 500 noches, y ya me queda muy muy poquito para cumplir. Ya me he cansado de esperar.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Visitando a ratos ésta pagina http://www.carlosarroyo.net para educar y preparar a mi cuerpo para la tarde. Todo aparece bastante estático porque llevo demasiado tiempo disfrutando de apariencias. Tengo ganas de decir muchas cosas, de éstas que dices sin decir nada.
Quitando el polvo de un álbum de fotos encontré ésta imagen, de cuando sonreía cada vez que una cámara me enfocaba. La cámara de vídeo llegó a mi casa cuando yo ay tenía 5 años y, acostumbrada a la cámara de fotos, cuando me sacaban me quedaba muy muy quieta sin decir nada durante minutos con la sonrisa congelada.

martes, 1 de mayo de 2007

Y es que pulso y aprieto el botón con fuerza, pero no cambia la cadena. Y el vidrio tras el que veo pasar cada día las mismas imágenes cada vez tiene más polvo y empiezo a dejar de reconocerlas.