lunes, 14 de enero de 2008

Confieso

dar mi brazo a torcer con facilidad, llorar una vez al mes y estar a punto una por semana. Encontrar la excusa perfecta en cada estación del año para la melancolía, que el clima afecta irremediable y excesivamente mi estado de ánimo, que me gusta gritarla, que no me gusta llamar por teléfono, que odio hablar por teléfono, que te hecho de menos pero no te llamaré para decírtelo, que estoy hasta los cojones de que salgas en todas mis enumeraciones debilidades pensamientos conversaciones y sueños, que necesito luz para vivir, que adoro pasear entre las estanterías de bibliotecas y librerías sin buscar nada específico, hacerme la víctima, quejarme, pintarme los labios, ir a ver a mi psicóloga, disfrazarme, los tiovivos, la intensidad, los patios, tus ojos a punto de llorar

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3 comentarios:

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  2. a mí estas confesiones me gustan, me parecen de lo más valiente.
    Un besazo.
    Raquel.

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cuando sabes que no tienes nada que perder
el universo conspira porque alcances tus objetivos