miércoles, 30 de enero de 2008

de idas y venidas

Llegas a una nueva ciudad. Primero intentas hacerte con un plano o mapa, para situar-te. Buscas casa, piso, habitación. Colocaría un espejo, para tener un lugar donde acudir y recordarme en algún momento. Quizás llevaría los dos o tres últimos cuadernos para no dejarme del todo atrás –aún no se si esto puede ser más maligno que bueno-. Cinco o seis libros en alguna estantería, algo de ropa tirada y una alfombra grande con algún calcetín o bragas tiradas encima.

La estabilidad inestable cada vez se parece más a mi comida diaria. Por suerte, últimamente siempre encuentro a mano algo de sal o azúcar para aderezarla.

Echando la vista atrás me doy cuenta de la cantidad de proyectos que he comenzado y no he terminado. En alguna parte leí que somos parte de lo que en nuestro pasado creamos. Y de forma casi inconsciente me he lanzado a recuperar fotos, documentos, notas, partituras, matrículas de aquél tiempo para verme ahora.

Voy a irme, otra vez. Se le coge gusto a esto. Pero no dejo de dejar por aquí pequeños vómitos que llegan a no llegar nunca.

Puede que hoy acontezca una buena noche.

Y puede que no sin sorpresa quizás algo gélida.

Puede que yo vaya a buscar esa sorpresa gélida. Y que cuando no la encuentre vuelva a casa, triste.

O puede que sea tan tarde cuando regrese que ni me acuerde. Y puede que busque la sorpresa gélida sólo por resolver éstas hipótesis.

6 comentarios:

  1. Espero que la próxima ciudad te dé lo que buscas o que al menos te deje una huella que no quieras borrar jamás.
    Buen viaje.
    Buena aventura.

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  2. ¡Ojalá viviera en Bologna!
    Vivo en un pueblo feísimo (jajaja) de Modena!

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  3. siempre dejamos proyectos sin terminar.

    siempre nos estamos por situar.

    situar nuevos proyectos en nuestra nueva vida, en ciudades que siempre están por descubrir.

    el ciclo de la vida: matar para crear, crear para matar. antes de entrar dejen salir.

    las modas siempre cambian, y siempre vuelven, y volver a casa, que empezó a serlo justo cuando nos fuimos.

    volver a empezar, siempre de cero.

    y, además, todos somos como florencia, un poco putas.

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  4. yo no creo que todos seamos un poco putas
    ni que haya que crear para matar ni matar para crear
    y nunca se empieza de cero
    nunca nunca

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  5. Yo también me he cambiado de ciudad. Ya tengo habitación, pero no tengo libros en la estantería, ni una alfombra grande, aunque sí algo de ropa tirada.

    Espero que te vaya bien... y si hemos coincido en la misma ciudad, te invito a café.

    Ciao.

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  6. todos somos un poco putas, por desgracia - o suerte- , marcus, nunca se empieza desde cero.
    crear y destruir forman parte de la misma cosa

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cuando sabes que no tienes nada que perder
el universo conspira porque alcances tus objetivos