miércoles, 14 de mayo de 2008

la inmortalidad

Nada más ventajoso que adoptar la posición de una niña: las niñas se pueden permitir hacer lo que quieren porque son inocentes y carecen de experiencia; no tienen que respetar las reglas del comportamiento en sociedad porque aún no han ingresado al mundo en que rige la formalidad; pueden poner de manifiesto sus sentimientos sin tomar en cuenta si la ocasión es o no es adecuada. Las personas que se negaban a ver en Bettina a una niña decían que era extravagante (en una ocasión se puso a bailar de alegría, se cayó y se abrió la cabeza contra la esquina de una mesa), maleducada (en presencia de otras personas se sentaba en el suelo en lugar de hacerlo en una silla) y sobre todo catastróficamente afectada. En cambio quienes estaban dispuestos a verla como una eterna niña estaban encantados con su espontánea naturalidad.
La inmortalidad. Milan Kundera.

2 comentarios:

  1. además puede ser egoísta sin que nadie se lo reproche... quién me mandaría a mi cumplir años...

    ResponderEliminar
  2. pues no te creas...
    que a veces se lo reprochan

    ResponderEliminar

cuando sabes que no tienes nada que perder
el universo conspira porque alcances tus objetivos