viernes, 2 de mayo de 2008

without

Al levantarme, he bajado el primer pie de la cama,
ha tocado el suelo

y he comenzado a bailar. Mi espejo me recibe con moratones
en brazos y piernas
que no conocía
y sonrío.
Indecorosamente he llegado hacia una mesa llena de apuntes
revueltos o demasiado encarpetados,
he puesto música y he seguido bailando
porque me da igual,
me asomo a la ventana y hace sol
y quizás salga a saludar a las mariposas de Mayo,
que aún no me conocen.
Me ocurre que la primavera me trastoca todos los principios
sobre los que intentaba asentar mi invierno.
O quizás ya estaban violados, desde el inicio. Y ocurren cosas.
Como que podría enamorarme de cualquier hombre
que encendiera con cerillas su cigarro,
o que lleve sombrero, o patillas, o todo a la vez.
y lo peor

es que me suena tan estúpido como real.



1 comentario:

cuando sabes que no tienes nada que perder
el universo conspira porque alcances tus objetivos