lunes, 9 de junio de 2008

9:30 a.m

Abro los brazos, cierro los ojos y me dejo caer hacia el mundo de los sin- s e n t i d o s, las palabras hiladas sin reflexión. Abro documento de Word, y las palabras pasan directamente, sin mediación de tinta, desde algún lugar de mí –o ninguno- hasta éste espacio virtual blanco, que tampoco existe, por lo que ni siquiera están pasando de un lugar a otro, ni siquiera han empezado a existir nunca y nunca lo harán. Lo leerás, y tu cerebro asociará éstos símbolos virtuales con un significado que te enseñaron en el cole, y en aquellos viajes, y que será mitad fruto de tu experiencia personal, mitad convenio social, y quizás tenga únicamente un 15% en común con lo que yo había imaginado pensar para plasmar, y de esto quizás sólo quede un 7% por que el resto no lo he sabido transcribir y un 0,8% por toda la información que se perdió en el proceso.
Que al final da igual, si sólo vas a entender el 0,3%, qué importa ser poeta o ser basura.

Adoro ese 0,3%.

2 comentarios:

  1. Me la apunto como una más de las definicicones de "literatura" que se negaron a enseñarme en la escuela.

    ResponderEliminar

cuando sabes que no tienes nada que perder
el universo conspira porque alcances tus objetivos