sábado, 19 de julio de 2008

por el barro

Sólo quería empezar un texto diciendo al fin y al cabo.
Pero aún no reúno tanta experiencia ni osadía de esa que tiene la gente mayor que, como los niños, dicen todo lo que se les pasa por la cabeza y son verdades tan grandes que chocan contra tu burbuja de mundo y, entonces, tú sólo te quedas con la boca abierta o, en el mejor de los casos, intentas arrancártela sin éxito.
Y es que la vida se arrastra por el barro y se manifiesta en jadeos, en responsabilidades, cadenas y rutinas –poesía-.Y no me apetece digerir esto mejor. Ando por uno de aquellos sueños llenos de imágenes que acontecen en esos seis minutos más que te concedes en la cama tras sonar el despertador.
Me agarré a las sintonías de las nubes, de lo etéreo y la sensibilidad intangible, donde sólo hay un montón de humo perfecto y millones de quizás y no querer enredarme por si acaso. Ya me ganaron la vida por bulerías, y no estoy dispuesta a caer en el siguiente asalto. Knockin´on heaven´s door, y puedo oler qué pasa al otro lado.
Sabes que me quejo, lloro y me pongo ñoña más veces de las que debería y muchas más que las que crees, pero es que aquí todos lloramos, y me gusta casi lo mismo o más que sonreír, porque se me ponen los ojos más verdes.

viernes, 18 de julio de 2008

des.encuentros II

Hago colección de latidos desacompasados, de muecas y de tropiezos por las calles de Lavapiés. Mi madre no entiende cómo puedo pasar tres días con la misma ropa, pero es que los días ahora san sentidos, y hoy es oído y mañana mirada, y no tengo tiempo para mucho más y clac clac clac las teclas del ordenador, y la luna llena de ésta noche me está guiñando un ojo en tu cama, pero yo no quiero mirarla –o sí- por lo que pueda pasar. Porque las escenografías de julio aún no se me dan demasiado bien y el fin de mes me va a pillar sin una carta en la manga. Habrá que echarle un poco de imaginación y dejar de agendear, pensar, meditar, planear y poner fechas de caducidad, porque en realidad, nunca se me dio bien, y no veo la necesidad de empezar a aprender ahora. Con éste calor, que no dejo de sudar entre las piernas, y el ordenador es otro cuerpo, que intercambia calor a mi lado, pero aún no me ha resultado sugerente de tocar. Inicio/ Apagar equipo/ Apagar.

lunes, 7 de julio de 2008

domingo, 6 de julio de 2008

cambio

Que no me creo, ni de lo aquí ni lo de dentro. Las letras atravesando mi cuerpo hacia mis manos y mi boca perdieron su credibilidad, para receptor y emisor. Tantos años de teatro no se enmiendan en una conversación, ni cinco cafés, ni demasiadas cervezas. El problema de cambiar paredes por telones pintados es que éstos se mueven con el viento. Pero son tan fáciles de transportar, de modificar, cambiar... que al final es movimiento, movimiento controlado, por no sentir dolor, por enmendar con facilidad lo que no te gusta.
Nada nuevo.
Aún no me explico por qué sigo escribiendo por aquí.