viernes, 30 de enero de 2009

DOScosas:

1.- Sabine medía su estado de ánimo/ valoración de sí misma según su forma de cruzar las calles. Partiendo de la base de que nunca (muy raramente) las cruzaba por el paso-de-cebra. Los días más grises esquivaba coches que circulaban a gran velocidad con gran riesgo de ser atropellada. Los negros, se ponía peligrosamente cerca de la calzada o del borde del andén del metro.
Por si acaso.

2.- Se amaban transversalmente
sin saberlo sabiéndolo
todos los días, cada segundo,
a sólo dos km de un beso.

2 comentarios:

cuando sabes que no tienes nada que perder
el universo conspira porque alcances tus objetivos