de Marzo II
Tengo ganas de matarte a carcajadas
y asomarme a todos los balcones para gritar.
Si vas a venir conmigo espero que estés preparado a que ocurra lo imposible,
las manos se me han quedado pequeñas
y ya sólo sé abrazar y tragar todo lo que toco.
Porque tengo hambre de barro y carne, más que palabras y silencios.
Ya no importa dónde estoy, porque estoy en todos lados,
y de un gran maestro mío aprendí que cada problema es una oportunidad.
Y no voy a ser yo quien le lleve la contraria.
La casualidad es demasiado perfecta como para no llegar a saber crearla,
y a mí se me da demasiado bien.
Porque los demasiados siempre me gustaron en exceso y no será ahora cuando vaya a decir que no.
Marzo llega hoy, a día 30, éste año un poco más tarde.
Demasiado teatro,
demasiada actriz tragándose palabras e imitando sonrisas,
haciendo el payaso sobre un escenario,
que de dónde no hay, no se saca,
y entre nosotros, siempre habrá más distancia de la que quieres pintar.
El guión es mejor de lo que se me habría podido ocurrir nunca,
pero ya me cansé del mutis por el foro
y de mendigar afectos y contratos.
Que no, joder, que el cielo está nublado,
pero tú a mi hoy no me jodes la vida.

