domingo, 17 de mayo de 2009

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Un día entras en un bar, escoges la mesa más apartada y oscura
pides una botella de vino y hablas un buen rato
con nadie
y empiezas a llorar, por no reír. Pero sólo porque es mucho más poético.

2 comentarios:

  1. El caso es llorar, que más da por lo que sea.

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  2. mejor entra en un bar conmigo, pidamos la botella (luego vendrán más) y riamos y lloremos juntas

    (con escote y pintalabios, tacones opcionales)

    Wonderanónima

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cuando sabes que no tienes nada que perder
el universo conspira porque alcances tus objetivos