jueves, 7 de mayo de 2009

Pasolini

- Pero me hablan con la lengua de su carne.

Por la forma…

el modo…; el tiempo…;

por la intensidad con que, una vez dentro de mí,

hacen su larga y breve confesión;

por la violencia y por la dulzura – con la infinita

gama que une ambas cosas, con las que me usan:

por los golpes rítmicos que, con los riñones,

me dan, o bien por sus torpes empujones;

por la insinuante y por la exasperante obstinación

con que se retuercen, o bien por la única, larga

presión; por su interés, que es absorbido por todo el

cuerpo,

o bien por esa única parte del cuerpo…

que excluye al resto…;

por el modo en que se consumen, hiriendo, o bien derritiéndose

en líquida dulzura. Cada uno de estos

actos que te he enumerado en abstracto

tiene infinitas variantes concretas (aunque el modelo

sea sólo uno). Por ellas comprendo, sin necesidad de palabras,

las almas, los caracteres de mis amores de pocos minutos.

1 comentario:

  1. ay,,,

    adoro este 0,3%,,,

    covencemos al director de meter este texto en la repo?

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cuando sabes que no tienes nada que perder
el universo conspira porque alcances tus objetivos