lunes, 8 de junio de 2009

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Con los errores me ocurre una cosa.
Más veces de las que quisiera, y menos de las que debería. Cuando algo sé que es un error, siento irremediablemente la necesidad de cometerlo. Quizás para demostrarme que también puedo enfrentarme a lo adverso. Quizás por saber "y qué sucedería si...". Por saber que tengo poder como para hacer lo que quiera, aunque conozca la respuesta correcta.
Es una fuerza inexplicable que me arroja a ese abismo. Quizás tenga que ver con ese vértigo del que habla Kundera.

9 comentarios:

  1. No es por nada, pero esto suena un poco a cuando alguien tropieza por la calle y para evitar el ridículo dice un: "¡No pasa nada! Estaba todo calculado, lo he hecho a propósito."

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  2. Mel, me sorprende que alguien como tú no pueda -no compartirlo- sino, al menos, entenderlo.

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  3. aiisss.. tanto tiempo queriendo leer a Kundera y tanto tiempo pasado sin haberlo leido.. sic..

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  4. Y lo comparto y lo entiendo :) por eso comento eso....

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  5. Mel, eso ya me lo has dicho por teléfono, dear, no hace falta que lo escribas también por aquí.

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  6. Mel... -oso.

    Dreamtale, mi amor. Te llamé ayer a las 4 de la madrugada y no me cogiste el teléfono... desconsiderado...

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  7. Sí, el vértigo de la caida libre, la fascinación por la adrenalina, el encanto del no saber.

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cuando sabes que no tienes nada que perder
el universo conspira porque alcances tus objetivos