martes, 14 de abril de 2009

lunes, 13 de abril de 2009

Confesión.

Porque casi me muero de la risa al verlo.
Un genio, como siempre, Alberto Montt.

domingo, 12 de abril de 2009

suceso real

Madre: Mete el carnet de la escuela en la cartera que se te pierde.
Chica de Rojo: (Joder...) Si... luego lo meto.
Madre: Mételo ya que lo vas a perder. ¿Dónde está tu cartera?
Chica de Rojo: (Me cago en...) Está dónde siempre.
Madre: ¿Dónde?
Chica de Rojo: DONDE SIEMPRE. ¡En la mochila!
Madre: Toma la mochila. Mételo.
Chica de Rojo: ¿Y TIENE QUE ser ahora?
Madre: Sí.
Chica de Rojo: Trae.
Madre: [...]
Chica de Rojo: [...]
Madre: [...]
Chica de Rojo: He perdido la cartera.

sábado, 11 de abril de 2009

Ex- E.T



Porque me hace sonreír como una tonta y me lo he visto ya cinco veces. Espero que lo disfrutéis tanto como yo. Me quedo con ésta imagen:

jueves, 9 de abril de 2009

Por verlo de otra forma;

Chica guapa, en edad de merecer, hiperprimaveral, delineando un rascacielos con un programa dedicado al placer.
Labios de rojo, luna llena, Autocad.

miércoles, 8 de abril de 2009

Escrito hace un tiempo.

Si yo las ato o ellas me atan.

Ya no se quién arrastra a quién pero no puedo avanzar. Cada vez estoy más convencida de que todos esos fuertes nudos de rutina, engaño, pesimismo y soledad que me atan son los mismos que tiempo atrás hice para lograr seguridad y ahora no me dejan alcanzarla. Además de que tampoco quiero deshacerlos. Es más cómoda la pasividad.

Soy de la generación de niños que dejaron de inventar sus propios juegos y que obtuvieron por navidad todo lo deseado a través del catálogo de la televisión.
Los que preguntan todo el tiempo cómo se debe hacer tal cosa, qué. Que dejaron atrás los por qués. Que la máxima aportación personal que incentivan en los colegios es leer la lección y hacer un resumen.

Recuerdo que una vez mandaron un trabajo voluntario en la ESO sobre el genoma humano. Era un tema que me apasionaba. Además, por aquellos entonces se acababa de descubrir algo sobre su codificación. Pasé tardes enteras leyendo recortes de noticias de periódicos y libros. Me costó mucho buscar, analizar, sintetizar, relacionar y, con todo eso, hacer un documento nuevo y que aportara algo. Lo pasé muy mal. Pero quedé muy satisfecha con el trabajo. Ni siquiera era un trabajo obligatorio. A los pocos días de entregarlo la profesora me llamó a su despacho. Preguntó si lo había escrito yo. No me creyó.

Todos preferimos jugar a juegos de coches con la playstation, en vez de a juegos de rol. En algún lugar leí que el ser humano está hecho para soportar más emociones e intensidad de existencia que a lo que nos estamos acostumbrando. Toda esa pasión reprimida viaja a través de conductos oscuros del cuerpo transformándose en frustraciones, depresiones y adicciones. A emborracharse los fines de semana para olvidar tu vida rutinaria. A esperar cada día que el siguiente será mejor, o al menos el fin de semana. A proyectarnos en los amigos, los novios, los amantes para que al menos nos liberen de alguna parte de nosotros, ya que no nos conseguimos soportar.


martes, 7 de abril de 2009

Gracias por joyas como ésta, rubio.

Te lo copio porque yo no podría describirlo mejor.

Mi vida es como caer en el lodo, tener un orgasmo y después asfixiarse.

lunes, 6 de abril de 2009

Cuando estás sentado en una butaca de 150 euros por 15...

...el mundo se ve de otra manera. Cuando vas con vaqueros, deportivas y una mochila con un portátil entre corbatas, canapés de salmón, vinos y tacones, el mundo se ve de otra manera. Alabadas sean las entradas a la Opera del Teatro Real con 90% de descuento.
¿Qué lee gente <26 años en una cola de cuatro horas para conseguir entradas para la ópera Tannhäuser de Wagner? ¿Qué gente es?
El sueño prerrafaelista, El retrato de Dorian Grey, Saramago, El País, Cuore, Susan Sontag, Seda de Baricco...
Dos estudiantes de arquitectura, un tipo con pinta de ingeniero-me-hago-el-graciosillo-, dos pijos, una pareja de estadounidenses, dos Erasmus francesas...

Adivina qué lee quién.

viernes, 3 de abril de 2009

TRES COSAS

Me he cansado. Me he cansado de llorar cuando realmente quiero gritar. Me he cansado de hacer malabares para encontrar en qué punto del camino hice yo algo mal cuando la culpa es de otra persona. Estoy hasta los cojones de lazar puñetazos y hacerlos volverse contra mi pecho.

También me he cansado de tener que aparentar que una situación es normal, que nada ha pasado. Fingir que nada tiene tanta importancia, que no me afecta y a nadie afecta, que es común.

Me he cansado de intentar hacerme creer que no necesito cosas. Que no lo necesito sino que lo quiero. No. Hay cosas que se quieren y hay cosas que se necesitan. Hace varios años, llenaba hojas de cuadernos llorando que me faltaba algo, que necesitaba algo y no sabía qué. Cuando me cansé de lloriquear decidí que ya no quería necesitar cosas nunca más. Ahora comprendo que esas cosas no se deciden y que todos –sí, todos- tenemos necesidades. Y sólo quienes lo admiten y se preocupan por atenderlas y satisfacerlas viven felices.